Domos de vidrio: ilumina tu espacio con luz natural
Los domos de vidrio son una solución efectiva para llevar luz natural a pasillos, escaleras, cocinas o áreas centrales donde las ventanas no alcanzan. Bien ejecutados, reducen el uso de iluminación artificial en el día y aportan una sensación de amplitud que se nota desde el primer momento.
Para que un domo sea realmente funcional, no basta con “poner vidrio”: importan la estructura, el tipo de cristal, el sistema de sellado y el manejo del agua de lluvia. Esta guía te ayuda a entender qué pedir y qué revisar antes de instalar.
Diseño, seguridad y detalles clave de instalación
Tipo de vidrio: para domos se recomienda vidrio de seguridad (templado y/o laminado, según el diseño). El templado aporta resistencia; el laminado ayuda a retener fragmentos si hay impacto. La elección depende del tamaño, la altura y la exposición al viento o granizo.
Estructura y pendiente: una estructura de aluminio o acero bien calculada mantiene el vidrio estable y evita vibraciones. La pendiente mínima es esencial para que el agua escurra y no se formen charcos; además, debe existir un sistema de canalización o remates que dirijan el agua lejos del sellado principal.
Selladores y remates: los selladores deben ser compatibles con vidrio y metal, y estar pensados para exterior. Los remates (tapas, perfiles, tapajuntas) protegen el sello de la radiación y prolongan su vida útil, reduciendo filtraciones con el tiempo.
Control térmico y deslumbramiento: en zonas muy soleadas, se puede considerar vidrio con control solar o película para reducir calor y brillo. Esto ayuda a mantener el confort interior sin perder la iluminación natural.
- Define si necesitas domo fijo o con ventilación (abatible) según el uso del espacio.
- Solicita cálculo de estructura y vidrio de seguridad acorde al claro.
- Verifica remates, pendientes y drenaje antes de cerrar la obra.











